miércoles, 3 de marzo de 2010

“En economía, la mayoría siempre se equivoca ....”

Y reforzando la tesis de Galbraith, debo decir que sobre todo, los economistas son excelentes analistas forenses para establecer causas de una defunción económica pero muy malos médicos para sanar a la maltrecha economía. Aún son peores farmacéuticos recetando tratamientos para prevenir la enfermedad española del desempleo.

Dicho lo cual, entro en materia. Hablemos del empleo en lugar de solamente resaltar el paro o desempleo. Es tan sencillo como “cambiarme de punto de mira” para ver otra perspectiva del mismo cuadro, que los economista no parecen querer ver.

Lanzo una pregunta a todos - ¿Por qué no se crea empleo estable y de calidad en España?

La respuesta es irrefutable – porque la mayoría nos empecinamos a salir adelante hoy sin pensar en una solidez del mañana; los primeros los gobernantes y legisladores, en segundo lugar, los empresarios y los agentes sociales en partes iguales, y en tercer puesto, los mismos trabajadores, por falta de voluntad de superación y constancia al exigir sus derechos por haber cumplido sus responsabilidades.

Cierto que el Gobierno debe gobernar, pero tan cierto es también que cualquier gobierno ejerce como ejecutivo sobre la base de una legislación que previamente debe aprobar el Parlamento, con el equilibrio de las fuerzas políticas votadas por la ciudadanía. Si estos parlamentarios abdicaran de sus responsabilidades, ¿entonces qué legislación debe aplicar el Gobierno del Estado Español? ¿O es que debemos conformarnos que se gobierne por decreto?

Y en materia de trabajo, TODOS los implicados han flaqueado en sus respectivas responsabilidades. Una cosa es prestar apoyo social a los necesitados y otra cosa el crear un mal hábito de la subvención y el subsidio, a las cuales cientos de miles de españoles, cada vez más, parecen conformarse.

El reto es bien distinto. HAY QUE CREAR EMPLEO SOLVENTE. No hay que conformarse con deambular del subsidio de desempleo a trabajos temporales que benefician a los pícaros y hunden a los trabajadores que rinden. No hay que aceptar que un empresario se aproveche de la necesidad imperante de un inmigrante, con o sin papeles, para estafar al Estado Español con algún trapicheo al no cotizar ni pagar lo legislado. No hay que transigir que los trabajadores nieguen trabajos que les ofrece por el INEM porque están más cómodos en casa cobrando hasta su límite su derecho al subsidio o trabajando en la economía sumergida, cobrando en negro. Tampoco hay que permitir que los trabajadores en el paro rechacen la formación, el único garante que pueda mejorar sus opciones a conseguir un puesto digno y más estable y dejar de engordar la lista de desempleados de difícil recolocación.

¿Cuántos aceptamos el reto? ¿Gobernantes, legisladores, funcionarios, empresarios, agentes sociales, o trabajadores?

Para crear empleo duradero y competitivo, hay que aportar cada cual su granito de arena en la nueva estructura.

EL GOBIERNO : Tiene que demostrar energía para proponer medidas valientes, casi siempre impopulares en esta situación crítica jamás vivida anteriormente. Cierto que ha habido algunas medidas puestas en marcha, aunque opino que al no haberse planificado bien su implementación, los recursos no han sido óptimamente aprovechados, por ejemplo el Plan E, los préstamos indirectos y avales del ICO, el Plan Avanza, el Plan FuturE, los fondos para la formación del FSE, por citar unos pocos.

Tampoco ha sabido predicar con ejemplo, al no exigir a la estructura de las Administraciones Públicas – estatal, autonómica y local – una optimización del funcionariado y del uso de los recursos de cada ente que perciba fondos del erario público del Estado Español. Cualquier empresa (el Estado Español debe ser gestionado como una empresa, cuyos beneficios contemplen la estabilidad financiera sin merma del bienestar social de sus ciudadanos) requiere de unos objetivos claros a lograr. A mi juicio, en el caso de este Gobierno de turno, el objetivo no es bien sencillo – mantener un equilibrio entre ingresos y gastos que permita mantener su plan económico (que han bautizado como sostenible) enfocado hacia el mantenimiento de las prestaciones sociales con una sobrecarga en las partidas del desempleo y las pensiones.

Para ello, creo que el rendimiento por cada Euro invertido debe ser optimizado, y no hace falta ser un gurú económico para comprender que sin recortes excesivos, el rendimiento del gasto público puede acabar siendo una inversión en vez de un gasto en muchas partidas, siempre que el efecto no sea puntual sino a medio-largo plazo. Aquí, el capítulo peor gestionado es precisamente lo que debiera ser “el mayor activo de cualquier empresa” – sus recursos humanos. Asevero que el Estado Español no sabe ni siquiera que tiene en capital humano, ni saca una quinta parte de su potencial. La estructura del funcionariado (ya lo dije en otro artículo ) requiere de una transformación estructural que permita crear una cantera para suplir ordenadamente el repliegue de una generación de funcionarios, sin interrupción del traspaso de funciones y con aplicación de las TIC.

Por ese motivo, no comprendo que no se cuente con la Ministra de Ciencia e Innovación en esa mesa de negociación con los demás partidos, a sabiendas que la futura Ley de Ciencia debe ser otro pilar para un “desarrollo sostenible” y garante de la “competitividad global español” en cualquier frente de la innovación. Además, hay indicios que TODOS los grupos parlamentarios son partidarios de un pacto por la futura Ley de la Ciencia. ¿Qué mejor oportunidad de haber utilizado esa voluntad de pacto por la ciencia como piedra angular del deseado Pacto de Zurbano?

EL PARLAMENTO : Aquí debo hacer referencia a los partidos políticos que figuran como grupos parlamentarios tanto en el Congreso como el Senado. Sus Señorías se sientan en sendas comisiones, acuden los miércoles a unas sesiones de control del Gobierno de turno con un coste aproximado de unos 6.000 Euros por sesión para intercambiarse acusaciones pero con apenas escucharles proponer soluciones. Algunos que tienen turno de palabra sinceramente ni saben comunicar coherentemente sus planteamientos. De allí todo el caos comunicativo al hablar tantos y decir tan poco, encima mal dicho.

Ahora se ha abierto otra mesa de negociación fuera de estos foros de debate, pero prácticamente con los mismos actores. Quizá lo único relevante en cuanto a asistencia ha sido la presencia del Sr. Cayo Lara de IU, que no ocupa ni escaño ni ejerce ninguna función pública. Curiosamente, IU es el único grupo parlamentario que llevó un documento de 100 propuestas a la primera reunión de ese grupo extra-parlamentario compuesto por casi las mismas caras que las de las comisiones del Parlamento.

Si bien hay que aplaudir al Sr. Durán Lleida su reiterada invitación al pacto de estado, también habría que pedirle a este respetable y locuaz parlamentario una aclaración indispensable. Mientras Unió per Catalunya a la cual pertenece el citado diputado es un partido moderado en la esfera de la democracia cristiana europea, su socio en CIU, Convergencia Democrática per Catalunya está liderado por un Artur Más que ha coqueteado con el independentismo en estos últimos meses. ¿Cuál es la postura a tener en cuenta de CIU, la del Sr. Durán en el Parlamento o la del Sr. Más en el Parlament de Catalunya? Soy de ascendencia catalana y conozco bien los teje majes del Sr. Más en esa autonomía, así como los planteamientos muy loables del Sr. Durán en el Parlamento Español. Y la bipolaridad de CIU en su visión de estado me inquieta a medio-largo plazo.

Vayamos al otro partido nacionalista, el PNV. El Sr. Erkoreka también ha demostrado voluntad para el pacto. De hecho, el grupo parlamentario del PNV apoyó el presupuesto del Estado Español para 2010. Por lo tanto, tiene deber moral por coherencia de que tal presupuesto se respete y no sea ahora modificado por antojos partidistas; y si tuviera que ser cambiado, asumir junto al Gobierno de turno, la responsabilidad por ese viraje algo sospechoso a escasos meses de su aprobación. Y aquí radica la batalla del IVA y de los recortes presupuestarios que están sobre la mesa del Palacete de Zurbano que no en sede parlamentaria en la Carrera de San Jerónimo.

Lo que nos lleva al Partido Popular. Su grupo parlamentario es el segundo más numeroso aunque tampoco dispone de suficientes votos para haber efectuado un voto de censura, por lo que se ha limitado a pedir al Gobierno a rectificar su política económica, y en su lugar aplicar la del PP. Me pregunto, ¿pero qué política económica? Lo único que he escuchado en relación con el paro es que el Sr. Montoro aboga por reeditar lo que él llama “éxito” del Gobierno Aznar cuando se consiguió entrar en el grupo del Euro en la primera tanda hace una década. Lo que el Sr. Montoro ni dice ni parece querer recordar es que nada tiene que ver el momento actual con aquel otro cual él ocupaba sendos puestos en los gobiernos conservadores. En 1999, el Gobierno de turno había privatizado todas las empresas públicas rentables, produciendo unos ingresos atípicos al erario del Estado que permitieron a España cumplir con las condiciones de convergencia de Maastricht ; y mediante la Ley del Suelo de 1998 había impulsado un boom de la construcción con un paralelo incremento meteórico del precio de la vivienda. Cierto que las cuentas públicas daban a España como haber cumplido las condiciones de convergencia, pero con una evidente trampa contable permitida por la UE, porque los contratos de trabajo era peores, y el poder adquisitivo del trabajador no había crecido al ritmo de la inflación que supuso el ingreso en el “club del Euro”. Aquí comienza es desbarajuste económico del trabajador español. Por lo tanto, si la propuesta hoy del PP para atajar el paro y crear empleo se base en su política caduca de finales del siglo pasado, ni veo que se pueda considerar como solución ni es tema relevante en una mesa de negociación de buena voluntad.

En cuanto al grupo parlamentario socialista, supongo que ni han tomado en serio al Sr. Rajoy cuando les invitó a lanzar un voto de censura al Gobierno de turno, presidido por nada menos que el Secretario General del PSOE. Así que supongo que seguirán votando a favor de las propuestas de los responsables de economía y trabajo del Gobierno de turno. Debo decir que habiendo conseguido importantes logros legislativos en el terreno social como es la innovadora Ley de la Dependencia, los socialistas no han sabido “vender lo positivo”, han “huido de la realidad” para tener que acabar por sentarse todos con más de un año de retraso. Ello les puede restar alguna que otra baza al negociar.

LOS FUNCIONARIOS : Solamente lanzo a cualquier funcionario una pregunta – ¿está satisfecho con el grado de cumplimiento de sus funciones o podría contribuir más para mejorar el servicio al ciudadano desde su puesto, rindiendo mejor?

Hay que pensar que tenemos muchos excelentes funcionarios que han hecho de su trabajo toda una carrera. Pero también hay que reconocer hay otros que una vez asegurada su plaza, han languidecido en la complacencia y la incompetencia. Esta situación tiene que acabar, si queremos que España vuelva a ser competitivo. Los funcionarios son el activo de la empresa llamada España.

LOS EMPRESARIOS : España es un país con una estructura empresarial mayoritariamente de PYMES (más pequeñas que medianas) y autónomos. Sin embargo, las negociaciones están en mano de los dirigentes de grandes empresas. ¿Por qué esta situación?

Aunque las grandes empresas pueden crear importantes bloques de empleo en proyectos puntuales, el verdadero “creador de empleo estable” es la pequeña empresa o la micro-empresa al amparo de un autónomo. La pequeña empresa resiste mejor ante una crisis, aguantando hasta el límite antes de comenzar a despedir. Valora mejor a su activo humano y no quiere perderlo cuando es válido. La gran empresa se rige por beneficios, y los recortes de plantilla se hacen sobre criterios de ahorro de gastos y afianzamiento de beneficios. El modelo empresarial en vigor está caduco y es lo primero que hay que cambiar, desde la cabeza a la base.

El individualismo español se hace patente en los protagonismos en las asociaciones empresariales y las pugnas que hoy dividen a la gran patronal. ¿Es ese el ejemplo que pretenden ofrecer cuando predican desde el púlpito en esas sesiones de aún otro foro más de negociación, la mesa donde se sientan con sindicatos en presencia del Gobierno?

Agravando la situación, la postura de la CEOE sobre despidos es estrecha de miras, como indico al principio de este artículo, al no querer situarse desde el ángulo de creación de empleo solvente sino temporal y precario. He preguntado muchas veces y la respuesta no ha sido positiva – ¿Se consideran los empresarios competentes para dirigir algo más de una entidad legalizada llamada empresa que compuesto por grupos de capital humano? Como experto en estrategia y organización, la respuesta en 8 de cada 10 casos es un rotundo NO.

LOS SINDICATOS : Se ha acusado a los sindicatos de complacencia y hasta de connivencia con el Gobierno de turno, por su mayor proximidad ideológica. Yo lo veo desde otra perspectiva. Los sindicatos han tenido un comportamiento correcto desde que en 2004 llegar un líder socialista al poder en una circunstancias bastante extraordinarias y delicadas después del atentado del 11-M. No reconocer cierto mérito a la mesura de los líderes sindicales de aquel momento es ser injusto con ellos.

Sin embargo, del boom de la construcción a cuyo carro se apuntaron en los años de los gobiernos Aznar (1996-2004) y a la cual continuaron subidos en la primera legislatura socialista (2004-2008), los sindicatos no supieron aprovechar su posición preferente en un asunto tan primordial como es la formación y el reciclaje del activo humano en todo el Estado Español. Debo ser muy crítico con el mal aprovechamiento de los fondos (FSE) destinados para las acciones formativas no sólo de contratos programas sino sobre todo de las acciones de empresa. Parece haberse olvidado que España dejará de percibir fondos europeos (incluido del FSE para formación y acciones sociales) en enero, 2013. Y en todo el tiempo que dichos fondos han estado disponible, la partida correspondiente a las bonificaciones en cotizaciones de la SS. SS. por formación tiene un aprovechamiento mínimo.

Los sindicatos no han aplicado la debida presión para hacer cumplir la formación mínima en las empresas ni tampoco han optimizado los recursos propios en las partidas para contratos programas. Los cursos han carecido de innovación en temarios y se ha permitido a intermediarios de dudosa fiabilidad intervenir en el diseño de programas convencionales de escaso interés y menor utilidad para los trabajadores. En esta parcela, los sindicatos merecen reflexionar sobre sus actuaciones y hacerse auto-crítica.

Además, llegado el momento de la crisis que ha ocasionado la avalancha de EREs solicitadas por empresas de distintos tamaños, me he preguntado si los sindicatos han estado a la altura de las circunstancias que no en la mesura de su cordura para evitar huelgas. Me refiero a que los sindicatos pueden haber estado actuando como “consentidores de EREs”, en parte para evitar conflictos laborales pero también por verse económicamente implicados en las condiciones de subsidio cuando tales regulaciones de empleo afectan colectivos de cierto tamaño. Es más, con la nueva fiscalidad aplicable a partir de enero del presente año, las prejubilaciones en las empresas se ven favorecidas en las EREs, lo que contribuye a que haya más pre-pensionistas cobrando del erario público, justo cuando hay que recortar los gastos del Estado. ¿Por qué se ha permitido llegar a este extremo?

En la mesa del diálogo social, a pesar de haber logrado ya el acuerdo de los convenios para los próximos 3 años, los sindicatos no podrán renunciar al protagonismo para impulsar un pacto creativo y no otro mero parche para aliviar al paro. Deben imponer criterios sobre datos en su haber, sobre la precariedad de la cualificación y las habilidades de mando entre los trabajadores/empleados no sólo en las empresas españolas sino también en las distintas Administraciones Públicas. Ha llegado el momento de “pegar el puñetazo sobre la mesa” como revulsivo a todo este conformismo decadente en una sociedad que clama una profunda transformación.

LOS TRABAJADORES : La mayor masa del grupo, la más afectada por la crisis, constituidos en la fuerza laboral, activa, desempleada y en proceso de formación, no puede tampoco eludir su responsabilidad. Hoy por hoy, el capital humano disponible en España es una amalgama de numerosas debilidades sostenida por unas poderosas fortalezas. Ello sucede porque nadie se ha decidido a transformar ese talento acumulado a rendimiento competitivo. Todos nos conformamos con seguir viviendo a un ritmo implantado a lo largo de las tres últimas décadas aún a sabiendas que siempre ha sido por encima de nuestras posibilidades económicas reales. Y así los economistas que han diseñado nuestra vida cotidiana han puesto el énfasis en el consumo como el otro motor del progreso, a la par que la frenética construcción sin una coherente política urbanística.

Y si el vecino se compraba un televisor de plasma, un nuevo coche o se hipotecaba hasta las cejas en un adosado a las afueras, pues uno debía comprar algo más caro y estar endeudado en mayor cuantía y a más años. La brutal desinformación sobre la economía del hogar iba tirando mientras uno pudiera optar por un trabajo, por muy contrato basura que fuera. Hasta los inmigrantes legales fueron arrastrados a la vorágine del consumo a la española, metiéndose en comandita en hipotecas a 30 años para comprar viviendas que no valían ni la mitad de las hipotecas suicidas que firmaban. Hoy, con la crisis, los despidos masivos y cierre de empresas, los menos capacitados languidecen en las listas del desempleo, sin tener horizonte de futuro.

¿Supimos prepararnos para tiempos peores? ¿Ahorramos con la compra de viviendo o meramente ejercimos el derecho a otro capricho? ¿Fuimos inteligentes o simplemente deseosos?

Afrontemos la realidad. Somos algo más de 17,5 M de ciudadanos que seguimos trabajando para costear los derechos de desempleo de otros 4 M y la jubilación de otros varios millones más. ¿Son esas estadísticas reales o hay trampa en todo el sistema?

¿Cuántos son los que figuran en esas listas del INEM que están actualmente ingresando en trabajos no declarados ni cotizados? ¿Habrán algunos que cobrando el paro también están ingresando en B? ¿Cuántos parados han rechazado ofertas de trabajo del INEM y han preferido agotar sus prestaciones por desempleo? ¿Cuántos trabajadores han prestado servicios a empresas o domicilios sin cotizar a la SS. SS. ni pagar su correspondiente IRPF? ¿Cuántos ejercen individualmente como prestatarios de servicios sexuales (anunciados en prensa) sin contribuir ni a Hacienda ni a la SS. SS. aunque después utilicen las prestaciones sanitarias? ¿Cuántos han pactado sus despidos con la empresa para poder cobrar el paro mientras ahora se dedican a estudiar un MBA o a simplemente tener tiempo libre? ¿Cuántos profesionales liberales (que también son trabajadores) ejercen sus profesiones sin cumplir con sus deberes fiscales (IVA & IRPF) y de SS. SS.?

Con tal picaresca, los trabajadores también contribuimos a que el presupuesto del Estado se haga mucho más difícil equilibrar. No podemos rehuir de nuestra responsabilidad como ciudadanos si es que después queremos exigir nuestros derechos al Estado.

Este es el panorama que no puede olvidarse ni en las comisiones del parlamento, ni en la mesa del diálogo social ni tampoco en la mesa de negociación de las distintas partes implicadas en el pretendido Pacto de Zurbano. Pretender ignorar nuestra realidad es tomar un desfiladero hacia una crisis más profunda con cada vez menor posibilidad al óptimo aprovechamiento del talento hacia un rendimiento competitivo de la fuerza laboral española.

Y en ese esfuerzo, no hay que emplear fórmulas lineales que delimiten ni edades ni capacidades. Debe ser un sumando de todo el capital humano disponible en territorio español, irrespectivo de rangos, estudios, razas, creencias o culturas. TODOS nos debemos a sacar a España de esta crisis porque la crisis no es ni del Gobierno de turno, ni de los parlamentarios, ni de los empresarios, ni de los sindicatos ni de los trabajadores, sino de TODOS.

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

2 comentarios:

  1. eugenio garcia cervan
    to Fernando FusterFabra

    date Fri, Mar 5, 2010 at 9:58 PM
    subject Re: EMPLEO EN TIEMPOS DE CRISIS .....


    fernando no me deja poner comentario asi que mando por
    El gobierno: tienes razon no todo tiene que ser gobernar por decreto-ley, es bueno un consenso por todas las partes, no se como es el manejo de los tiempos pero creo que ya se esta superando el tiempo; y si despues de eso tienes que gobernar decreto tras decreto no te puede temblar la mano porque se nos viene encima todo.
    La oposicion: jope es que para echarse las manos a la cabeza, o es que no se enteran que estamos en el 2010 y no en el 1996 y encima vanagloriarse de esos oros vienen estos lodos; ¿que propuestas haceis para el 2010? mas dificil aun ¿que propuestas haceis para el futuro?
    diganlo claro agacharse y verlas venir para quitarte tu y ponerme yo.
    Empresas: buena pregunta Fernando, si casi todas las empresas son PYMES pequeñas y medianas como es que son esta gente quien dirige la patronal, me gusta cuando dicen que hay que ahorrar costes despidiendo y encima fichan de fuera, en vez de promocionar internamente, luego les dan cursos sobre la empresa y a los trabajadores cursillos en un ordenador con temario que dan verguenza tomandonos por subnormales.
    En cuanto al ICO porque no darles todas las facilidades para que se mueva el dinero de una santisima vez.
    - Esto no es bueno, nada bueno, es imposible que esto sea bueno, esto tiene que explotar.
    - ¿A que te refieres?
    - Se ha construido en Marbella en cinco años, lo que se tenia que haber construido en veintinco.
    - Cuando diga basta, ¿que haremos?
    - Prepararnos para las vacas flacas.
    - ¿Tu crees que se han dado cuenta? de que esto no puede seguir asi, que nos tendremos que apretar las tuercas antes de que no las aprieten a nosotros.
    - Sera demasiado tarde.
    - Y luego los lamentos.
    - Si, los lamentos.
    - El tiempo corre, corre para todos.todos sin excepcion.
    (Conversacion de un prejubilado y uno que pasaba por alli.)
    No es ser agogeros, ni videntes ni oraculos, nadie quiere eso, verlas venir lo hemos visto, desde lo alto de la piramide asta abajo de los escalones donde nos sentamos, (ese es otro problema) en vez de estar subiendo (esa es parte de la solucion).
    Dicto sentencia: podemos sentenciar y sentenciamos, bajo pena revisable, esa es mi magnimidad a la sociedad en si, de que abran los ojos de una vez, dejad jauja, pues nunca ha existido, ese ha sido el problema, nos hemos transportado a un mundo inexistente por nuestra avaricia, nuestra estupidez, nos hemos dejado arrastrar a una realidad que era caduca.
    ¿Porque? como todo en jauja, todo era demasiado bueno para ser realidad, y era realidad, pero no todo es tan bueno en esta vida, nunca. Nos hemos olvidado de todo y ese es el problema, cuando podiamos ser la mejor generacion en siglos de este pais, ahora nos toca aprender a garrotazos, unos no se bajan del burro aun, ya se bajaran y les dolera mas. Otros aprenderan y aprenderemos a marchas forzadas. Volvamos a la educacion por favor, de una vez por todas hay empezara nuestra recuperacion. Desde el joven que empieza a trabajar hasta el que lleva toda la vida. HOY ES MAS NECESARIO AL IGUAL QUE LO ERA AYER Y LO SEGUIRA SIENDO MAÑANA.

    No se si hay que se mezcla todo, falta de prevision, falta de ideas, falta de informacion, falta de educacion y sobretodo y cada vez estoy mas convencido FALTA DE COMUNICACION por todos los lados de la cadena.

    ResponderEliminar
  2. Hola Eugenio !

    He copiado el texto que me mandaste por email que no podías subir. Un abrazo.

    ResponderEliminar